Cumbre Mundial sobre Cambio Climático de Copenhague

Posiciones de países

Estados Unidos

Los que pensaban culpar a EEUU del fracaso de la cumbre lo tienen ahora un poco más difícil, tras el compromiso de Obama de ir a Copenhague y prometer que su país reducirá las emisiones. El compromiso de reducción de gases que llevará a la cumbre prevé reducir las emisiones de su país en un 17% para el año 2020 frente a los niveles del 2005. El esfuerzo será progresivo, de manera que para el 2025 se habrá reducido en un 30%, para el año 2030 un 42%, y para el 2050 un 83%.

China

China pedirá a los países ricos que asuman sus responsabilidades -defiende que son los países desarrollados los grandes culpables históricos del cambio climático-, pese a ser el primer emisor mundial de CO2 y poseer algunas de las zonas más amenazadas por los efectos del cambio climático. La coincidencia de opiniones entre China y la India, con cerca de la tercera parte de la población mundial, puede resultar un escollo para que Copenhague tenga éxito. La mayor potencia emergente se ha comprometido a que su intensidad energética sea en 2020 un 40-45% menor que en 2005, doblando así el actual Plan Quinquenal (2006-2010) en el que se había comprometido a reducirla en un 20%.

Unión Europea

Los Veintisiete tienen el convencimiento de que seguirán liderando los esfuerzos contra el cambio climático, pero sin compromisos claros, y espera que la conferencia sea un éxito. La UE se comprometió el pasado diciembre a recortar en 2020 sus emisiones de CO2 un 20% con respecto a 1990 y ofreció elevar esa reducción al 30% si otros países realizan "esfuerzos comparables". Sin embargo, no ha concretado qué consideraría un esfuerzo equivalente, por lo que el paso al 30% quedará con toda probabilidad en el aire hasta el final de las negociaciones. A largo plazo (2050), ofrece una reducción de entre el 80 y el 95%, también condicionada.

Japón

Acude a Copenhague con la propuesta de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 25% en 2020 respecto a 1990, reto que supera a la UE y EEUU. Aunque está lejos de alcanzar su objetivo fijado en Kioto en 1997, Japón quiere liderar la lucha contra el cambio climático y llevará a Copenhague la meta más ambiciosa de todos los países industrializados. Tokio aceptaría incluso un recorte mayor que el de su propuesta si se lograra un compromiso global en la cumbre prevista entre el 7 y el 18 de diciembre en la capital danesa.

Brasil y Latinoamérica

Brasil es el abanderado de América Latina en la cumbre, con un ambicioso "compromiso voluntario" que vincula la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a la preservación de la Amazonía. Lula ha liderado una campaña internacional para que de la cita en Copenhague salgan medidas concretas y no sólo declaraciones de buenas intenciones. Brasil se ha comprometido a reducir las emisiones de gases entre un 36,1 y un 38,9% hasta 2020, un objetivo que se alcanzará principalmente mediante la reducción de la deforestación de la Amazonía, el mayor pulmón del planeta, y de la quema de selvas, la mayor fuente de emisión de gases contaminantes en el país.

África

Los países pobres de África subsahariana ven con preocupación los desastres que en ellos causa el cambio climático y en Copenhague exigirán ayudas a los ricos. Según los expertos, África emite muy pocos de los gases que provocan el efecto invernadero, pero probablemente será el continente más afectado por las sequías, inundaciones y elevación del nivel de los mares que se anticipan si no se controla el cambio climático. 16 de los 20 países más vulnerables y afectados por el cambio climático están en África subsahariana, que tiene unos recursos financieros casi nulos para hacer frente a esta situación. El cambio climático "afectará a la productividad, incrementará la incidencia de las enfermedades y la pobreza y desatará conflictos y guerras" en el continente.

India

La India fijó una meta para desacelerar el aumento de sus emisiones de gases de efecto invernadero, aunque la condicionó a un "paradigma que reparta las cargas" entre los distintos países. El Gobierno busca reducir su "intensidad de carbono" entre un 20 y un 25% para el año 2020, desde los niveles del 2005. Tal objetivo permitirá que las emisiones de India sigan aumentando. La India, el cuarto mayor emisor de gases de efecto invernadero, ya ha advertido de que no fijará un año para llegar a su máximo de emisiones, ni aceptará reducciones absolutas.

Países Árabes

Los países árabes creen que las naciones ricas son las principales culpables del cambio climático y piden compensaciones por la reducción del consumo de petróleo. Oriente Medio y el Norte de África tienen una de las mayores tasas de crecimiento en la emisión de gases de efecto invernadero, en parte debido a un uso incorrecto de la energía, pero aún así su cuota de emisiones y su impacto en el cambio climático son bajos. Los países de esta zona se preguntan por qué tienen que hacerse ellos responsables de un problema que no crearon. Un informe asegura que necesitarían entre 75.000 y 100.000 millones de dólares anuales hasta 2050 para adaptarse al cambio climático y disfrutar del mismo nivel de bienestar que si éste no se hubiera producido.

ONU

Ban Ki-moon, que ha hecho del cambio climático la bandera de su gestión, tendrá que redoblar los esfuerzos para rescatar la cumbre, después de que las diferencias entre las grandes economías dificulten el objetivo de sellar un pacto vinculante. La ONU buscanun "acuerdo político" que permita extender por un año más las negociaciones para la obtención de un tratado vinculante para frenar el calentamiento global, con tres elementos básicos: que cada país se comprometa a recortes concretos en sus emisiones de gases de efecto invernadero, que se consensúe la entrega de asistencia financiera a las naciones en desarrollo para ayudarles a adaptarse a los efectos del calentamiento global; y la creación de un mecanismo que canalice las ayudas de una forma transparente y equitativa.